Nácar Bodas
CRISTINA & CARLOS
Boda religiosa en la Iglesia de San Juan de la Palma y celebración en Hacienda El Vizir, entre familia, amigos y mucha emoción.
Una boda entre San Juan de la Palma y Hacienda El Vizir
Hubo bodas que empiezan en el campo y otras que empiezan en el corazón de Sevilla, la de Cristina y Carlos fue de estas últimas. Todo arrancó en la Iglesia de San Juan de la Palma, en pleno barrio de la Feria, entre naves de artesonado de madera y una espadaña barroca que lleva siglos vigilando ese rincón de la ciudad. Un templo con historia de hermandad y de barrio, el tipo de sitio donde una boda se siente parte de algo más grande que ella misma.
Las bancas se fueron llenando poco a poco, con esa mezcla de nervios y alegría que solo se respira antes de una ceremonia religiosa, y cuando Cristina entró del brazo de su padre, el silencio se llenó de miradas y de algún pañuelo ya preparado. Carlos esperaba delante del altar con la cara de quien lleva toda la vida esperando ese momento, y entre lecturas, anillos y promesas, la iglesia entera pareció encogerse hasta caber solo ellos dos.
A la salida, la calle Feria se llenó de aplausos, arroz en el aire y abrazos que no sabían por dónde empezar. Ese tramo entre el templo y la calle, con vecinos asomados y amigos agolpados en la puerta, fue tan boda como la ceremonia misma, puro Sevilla de barrio celebrando a los suyos.
Después llegó Hacienda El Vizir, con sus jardines y patios abriéndose para el cóctel de la tarde, la luz cayendo despacio sobre los salones y las mesas llenándose de brindis. La combinación de la solemnidad de la mañana y la fiesta de la tarde le dio a esta boda dos caras igual de intensas, la del recogimiento en la iglesia y la del baile sin parar en el cortijo.
Los pequeños gestos fueron los que más se repitieron ese día, una madre ajustando el velo antes de entrar, un padrino secándose los ojos disimuladamente, amigos cantando a coro entrada ya la noche en los jardines de El Vizir. Más que dos escenarios distintos, Cristina y Carlos consiguieron que se sintiera como un solo día contado en dos actos, con la misma emoción sosteniéndolo de principio a fin.
¿Queréis Una Boda Así?
Este es el tipo de boda que nos gusta fotografiar en Nácar, retrato clásico, hacienda sevillana y mucha familia alrededor. Escribidnos y os contamos cómo trabajamos.











































