Nácar Bodas
CÉSAR & MANUEL
Boda civil en Hacienda Villanueva del Pítamo, entre familia,
amigos y mucha emoción.
Una boda en Hacienda Villanueva del Pítamo
Hubo bodas con muchas ceremonias y bodas con una sola, la de César y Manuel fue de estas últimas, civil, corta, y con toda la intensidad puesta ahí. Nada de iglesia ni de otro sitio antes, todo pasó en la misma hacienda, entre las mismas paredes que después acogieron el banquete y el baile.
La ceremonia se hizo al aire libre, bajo los árboles del jardín, con las sillas puestas en semicírculo y la familia y los amigos más cercanos apretados alrededor. No hubo grandes discursos preparados, hubo voces que se rompían a media frase y manos que buscaban otras manos entre las filas, esa clase de emoción que no se puede fingir ni repetir.
César y Manuel se dijeron que sí rodeados de las personas que de verdad los conocen, y se notó, se notó en cómo abrazaba cada uno a quien tenía al lado nada más terminar, se notó en las madres que no soltaban el pañuelo, se notó en los amigos que gritaban antes incluso de que el oficiante terminara la frase
Después llegó la fiesta, con la luz cambiando sobre los patios de la hacienda y las mesas llenándose de brindis improvisados, uno detrás de otro, cada vez con más risas y menos orden. La noche se alargó entre baile y abrazos, con esa mezcla de alivio y euforia que solo tienen las bodas donde todo el mundo se conoce de verdad.
Los pequeños gestos fueron los que más se repitieron ese día, un apretón de manos antes de salir, una mirada cómplice a mitad de la ceremonia, un abuelo emocionado en primera fila. Más que la fiesta en sí, fue esa cercanía la que hizo que la boda de César y Manuel se sintiera, de principio a fin, como una reunión de familia que también era una celebración de amor.
¿Queréis Una Boda Así?
Este es el tipo de boda que nos gusta fotografiar en Nácar, retrato clásico, hacienda sevillana y mucha familia alrededor. Escribidnos y os contamos cómo trabajamos.






















































